7 cosas que podrían cambiar para siempre después de la pandemia

Por Sofi D’alesio

Creer que todo va a volver a ser cómo antes de la pandemia por coronavirus es algo casi imposible. Luego de que el mundo sufriera una enorme pausa, que todos los países tuvieran que priorizar la salud por sobre otros intereses y que se empezara a tomar más consciencia sobre las medidas de seguridad e higiene para evitar contraer el virus, hay cientos de aspectos que se van a ver modificados en la vida cotidiana.

Aunque hay expertos que aseguran que cuando todo esto realmente se termine, vamos a volver a la vida normal que conocíamos antes del Covid-19, muchos otros están seguros de que vamos a tener que replantearnos un montón de nuestras rutinas y actividades cotidianas.

1- Trabajar y estudiar desde casa va a ser cada vez más común

Si bien hay empresas que ya implementaban el home office desde antes de la pandemia, ahora va a convertirse en una opción más factible para muchas otras que no lo habían considerado. Esto va a simplificar problemas de distancia, de productividad y hasta de infraestructuras.

A nivel educativo, se comprobó que es factible toma clases de forma online y que siempre hay formas de resolver las instancias de evaluación de maneras virtuales.

2- El turismo y la forma de viajar

Si bien todavía hay países que prefieren mantener sus fronteras cerradas, muchos otros están iniciando protocolos para poder recibir turistas, especialmente aquellos países que basan gran parte de su economía en este sector.

En este aspecto, se sabe que para ir a la playa se están creando métodos de hacer respetar la distancia de un metro entre persona y persona, las atracciones turísticas recibirán menos gente a la vez, para evitar grandes amontonamientos y los alojamientos van a seguir una serie de estrictas medidas de higiene que cumplan con las exigencias de los huéspedes.

Por otro lado, las compañías aéreas están generando nuevos modos de organizar sus aeronaves, para encontrar una solución a la cercanía con la que las personas tienen que viajar, durante horas y en un espacio cerrado. Por ejemplo, la empresa italiana Aviointeriors, propuso dos ideas creativas y hasta cuestionadas.

Una de ellas es la crear asientos para la clase turista que incluyan mamparas y que aíslen a cada persona para evitar contagios. La otra, cambiar la orientación de cada butaca y hacer que miren en la dirección inversa.

3- Los conciertos y festivales

Aunque se trata de una de las actividades que más tarde se espera que comience, las empresas y productoras están pensando planes para poder volver al ruedo.

Aunque no es sencillo, ya que principalmente un show de música se trata de estar junto a un gran público, ya hubo ideas alrededor del mundo que generaron impacto y podrían tomarse como un ejemplo. Ese es el caso de Dinamarca, donde se realizó un concierto al aire libre con el público mirando de sus respectivos autos, respetando la distancia seguridad y usando barbijos.

4- Los trámites y la burocracia

Ahora que muchas instituciones tuvieron que adaptarse a resolver problemas y atender al público de manera online, es muy posible que se pueda empezar a tomar esto más como un hábito que como una opción. Evitar largas filas de personas, horas de espera y horarios reducidos ayudará tanto a evitar posibles nuevos contagios del virus como a modificar las herramientas de trabajo y acelerar los procesos.

5- El futuro de los teatros, cines y museos está en la mira

Al igual que los conciertos, el arte está atravesando un proceso de adaptación y renovación inimaginable. Aunque los recorridos virtuales de salas de arte demostraron ser una solución efectiva, no deja de ser una forma momentánea de poder seguir haciendo visible el trabajo de los artistas. En este contexto, es mucho lo que se dice, piensa y cuestiona respecto a la mejor forma de “volver a la normalidad”.

Aunque son muchos los interrogantes, se cree que una de las mejores formas de poder retomar la actividad artística, es evitar que la gente esté tan cerca y reducir el número de público que puede acceder. Por ejemplo, en Alemania aprobaron una normativa en donde las salas de cine deberán tener los asientos separados y, en el caso de que se ocupen dos asientos, deberían quedar libres otros 12.

6- Ir al shopping será una experiencia completamente distinta

Quedó atrás la idea de ir a caminar por los pasillos de los grandes malls, entrar en diferentes negocios, tocar las prendas, probarse todo lo que te antoje o caminar entre góndolas solo “para mirar un poco”.

Así por lo menos es lo que está sucediendo en Italia, donde dentro de los centros comerciales se armaron distintos métodos para poder cumplir con el protocolo: stickers en el piso que te indican la dirección hacia la que tenés permitido ir, la distancia que hay que mantener entre vos y el cliente que tenés adelante, la forma de probarse la ropa y las largas filas que hay que hacer para poder entrar a un  negocio, sumado a los frascos de alcohol en gel que encontrás en las puertas de cada uno y el que debés colocarte obligatoriamente para poder ingresar.

Mientras tanto, en el centro comercial “Seacon Square” en Bangkok, Tailandia, se crearon nuevos ascensores que evitan que las personas tengan que usar sus manos para indicar el piso al que necesitan ir. Con la instalación de nuevos pedales en sus elevadores, los usuarios deben solo presionar con su pie.

7- Los eventos deportivos

Surgen un montón de interrogativos respecto a este punto. ¿Podrán volver  a jugarse grandes partidos con público en vivo? ¿Qué sucederá con los deportes que tienen contacto físico entre los jugadores como el rugby? Aunque todavía no hay respuestas concretas, se estima que el futuro deportivo será diferente e incierto.

“Los eventos deportivos han caído como dominós. Algunos, como las Olimpíadas, han sido pospuestos, mientras que otros, como Wimbledon, cancelados por completo. Los programas de entrenamiento están en trizas y el personal está cesante. Los jugadores han recibido cortes salariales y los medios de transmisión advierten de pérdidas de cientos de millones”, aseguró Natalie Pirks, la corresponsal deportiva de la BBC.

Por supuesto que cada una de estas actividades vendrán acompañadas por una nueva forma de mirar la limpieza, el contacto entre personas y la forma de relacionarse. Ahora que se hizo masiva la atención que se le debe poner a la higiene, se espera que la gente sea más exigente respecto al modo en el que se desinfectan los lugares alimenticios a los que va, los hospedajes y los espacios públicos. Incluso, el uso de mascarillas y barbijos se prolongará por un largo tiempo, hasta que los profesionales de la salud den alguna nueva indicación respecto a la mejor forma de cuidarnos y seguir evitando la propagación del virus.

 

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