El show en vivo sigue vivo en nosotros, por Lucho Gizzarelli

Se avecina un tiempo donde lo digital reine ante las emociones alegremente violentas de corazones agitados en un pogo descontrolado en una noche de pop, rock o cualquier otro género musical y artístico.

 

 

Soy Lucho Gizzarelli y tengo 27 años, culpable de la voz principal y melodías de la banda de rock-pop Para Exótica. Aclaro eso porque siento que es importante remarcar que escribo desde un lado del cuarto que divide la habitación, del otro lado está el público detrás de una pantalla.

 

La imagen que ves más arriba de este párrafo, es el reflejo exacto de una comunicación audivisual del momento donde conecta el artista con su público, algo que parece quedar muy atrás en el tiempo, y vale la pena traer al presente.

 

¿No nos damos cuenta?. Me pregunto si ya la cotidianidad digital no nos deja percibir que en algún momento se hacía fila para escuchar tus melodías favoritas de la mano y garganta de tu artista o banda favorita.

 

 

Arriba de estas letras vas a ver otro momento, quizás comparado a la imágen anterior, mucho más directo y que deja en evidencia lo lejano que quedaron algunas cuestiones, que justamente hoy serían muy cuestionadas y que se pueden resumir en palabras como: sentimiento, adrenalina, pasión y libertad.

 

Ese momento que refleja la foto, se trata de un cruce de latidos entre el espectador y el artista, un abrazo grupal al grito desgarrador de la canción y del instante eterno de una melodía coreada al viento.

 

Dicen que hasta que no perdes algo, no te das cuenta de su valor real e irreal, porque el valor no se puede medir, pero se puede deducir a relación directa con los sentimientos que una u otra persona percibe y transmite hacia esa emoción.

 

Tengo que admitir que es mi primera incursión en el camino de la escritura digital y siento que habrá una segunda parte sobre este interesante mundo de la nueva etapa de los eventos artísticos en este mundo tan desbordado y sobreexplotado emocionalmente.

 

¡Hasta muy pronto!

 

Por: Lucho Gizzarelli

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